XII QUEDADA ASFOCAL EN BURGUI (Día de la Almadía)
Tuvo lugar el festivo sábado 01 mayo 2010, y hasta la localidad de Burgui en el Valle del Roncal de Navarra, nos desplazamos un grupo de socios de Asfocal para disfrutar de la fiesta declarada de interés turístico nacional y demostrar la destreza con nuestras cámaras, o cuando menos poner en práctica lo que se imparte en los cursos de fotografía.
Nuestra cita era temprano, ya que teníamos por delante más de 100 Km por recorrer, las previsiones metereológicas para el día eran adversas y amaneció nublado con algo de llovizna, pero poco importaba.
Llegamos a Burgui sobre las10 de la mañana, una hora prudente que nos permitió aparcar “sin problemas” bien pasado el pueblo, y preparar nuestro suculento almuerzo, como ya habíamos avisado eso de mover el dedo índice tiene su desgaste y hay que prepararse para ello. Cafecito en “tasca” típica del pueblo y a coger posición en el recorrido del río por donde pasarían las Almadías.
Una almadía es una balsa hecha de troncos de madera, cuya función es la conducción de los propios troncos por los ríos, desde los bosques hasta donde se encontraran las serrerías. Las almadías surgen en los tiempos en que los accesos por tierra a los bosques madereros de alta montaña eran muy complicados, con lo que era mucho más fácil llevarlos por el propio río.
Creo que todos quedamos sorprendidos por la destreza en como se ensamblan los troncos por medio de ramas para ser bajados por el río, y no pudimos por menos que inmortalizarlo en muchas de nuestras imágenes.
Al parecer hicimos un pacto con el tiempo, y momentos antes de hacer su aparición las almadías en el tramo entre el pueblo y el puente que es donde nos encontrábamos, cesó el “txirimiri”, lo que nos permitió sacar nuestros equipos sin miedo y lanzarnos a disparar y capturar el emblemático paso por la presa (ardua tarea de conducir el entramado de troncos de unos 10 metros de envergadura y ajustarlo a su paso por la rampa construida para tal fin).
Se acercaba la hora de comer y a nuestros pies teníamos un precioso pueblo por descubrir, así que nos adentramos en él para admirar su cuidada arquitectura rural en consonancia con el paisaje. Era un día grande para el Valle y por las calles serpenteaban puestos de artesanía con ricos quesos del Roncal, pieles, cerámicas, barquillos y muchos más en los que hicimos inmersión para saborear ricos caldos de la tierra y pinchos varios acompañados de sol y una buena temperatura.
Creo que fue una jornada positiva para todos los que acudimos y emplazamos al resto que no pudieron para que se animen en la próxima ocasión.
Texto: Julia Sánchez / Fotos: Santi Peña, Roberto Martínez, Daniel Martínez y Julia Sánchez




